viernes, diciembre 26, 2008

Donde vivimos

Las últimas semanas es un dos ambientes, 10 piso, vistas a la facultad de medicina que es imponente, más desde arriba, parece un set de inmaculada que se ve.
Tuvimos varias batallas en estas habitaciones: primero con los mosquitos, cuento 20 picaduras en un brazo y hombro, después con las pulgas en los colchones, que habían estado en un depósito bastante tiempo. Así que tengo picaduras para todos los gustos.
He maximizado mi tiempo todo lo que pude: hice 6 clases de ashtanga, vi a xime 2 veces, a ine una, conocí a paula, hice 2 banana breads, improvicé almuerzo para mi hermana y mamá, me hice una limpieza de cutis por primera vez en mi vida, vomité por primera vez en mi vida, fui a la ginecóloga 3 veces, vi a mi analista 3, fui al dentista y me sacó las manchas de los dientes, me dijo que eran fruto del agua de bidón, eran bacterias de las buenas, signo de la falta de lavandina y cloro que tiene el agua de acá. mancha de chica country que toma agua de pozo, la misma. También, comí helado tres veces, me depilé en el mismo lugar que me depilé por primera vez a los 12 años, el secreto mejor guardado de Buenos Aires, tuve una conversación memorable con la depiladora que era una SEÑORA admirable. Comí mucha galletita ser de vainilla, mucha rúcula, festejé el cumpleaños de mi madre, de c. y de mi suegra, estoy cada vez más cercada de gente que cumple en diciembre, tomé un jugo con Lindsay, recibí muchos regalos, revolví cajones, saqué demasiada plata del cajero, regué las plantas del dos ambientes casi todos los días, me dejé morder los cachetes por mi sobrino y la nariz también, separé algunas cosas que me quiero llevar aunque dudo de cuánto me van a servir en los meses que siguen, compré algunos regalos de navidad, comí sushi tres veces y hoy tengo un casamiento y voy a ir a la peluquiería y a cambiar algunos regalos.

miércoles, diciembre 17, 2008

Pensé que nunca me iba a pasar

Era virgen hasta hoy que me bajó la presión y con mucho miedo pensé "creo que voy a vomitar qué horror, qué hago" y de pronto, delante del inodoro de pie, empecé, lo hacía y alteranaba con buches de agua por el asco que me daba todo. El asco me hacía vomitar más, después me metí en la ducha como para purificarme.
Fue un día muy importante.
Pero tengo tal asco que casi no puedo tomar agua mineral. Cancelé mi agenda, hoy sólo duermo y hablo por teléfono.

sábado, diciembre 13, 2008

Estoy como la computadora

no me puedo apagar.
no leo, no escribo, salvo mails.
me reservo la atención para las visitas.

sábado, diciembre 06, 2008

parte de guerra

Sigo en el camping, vengo durmiendo un promedio de 4 horas, estoy enferma, me hice un litro de agua hervida con gengibre y limón y estoy siguiendo una dieta de yogures, vainillas y duraznos que es la única fruta que tengo a mano, si no, sería otra. Según C hacía 2 años no me enfermaba, yo creo que más.

Ayer le dije a mi madre que le quería tirar cosas del baño porque tiene productos que me vieron nacer casi y me dijo, bueno "Si querés, mirá, separálos y me los mostrás, pero yo no creo mucho en los vencimientos".

Una vez vi un programa de tele que había un grupo de personas que se alimentaba a base de la comida vencida que la gente tiraba, esa podría ser mi madre. Igual no es totalmente cierto. El otro día cociné y usé algo de la heladera, un aceite de ajo chileno que se veía muy apetitoso. Comimos, estaba todo muy rico y le comenté que me había gustado cómo quedaba ese aceite y me dijo, habría que ver cuándo venció porque lo tengo hace un tiempito, miró y me dijo "vencimiento 2004, 4 años tal vez habría que tirarlo". Y lo tiró.

Pienso dormir por primera vez acá toda la noche en la cama de mi madre que no está para prepararme para mañana porque tengo rejunte de gente y banana bread en mi agenda. Qué ricas son algunas vainillas.

Tengo ropa sucia por lavar hace varios días pero ni sé usar lavaropas. La vista de acá me ayuda a quedarme encerrada, veo a la gente tomando sol, leyendo y colgando ropa en las terrazas.

Desde que llegué Buenos Aires parece un pueblo con vidrieras infinitas.

martes, diciembre 02, 2008

las luces de mi ciudad

Mi llegada a Buenos Aires podría resumirse en tres actos:

1. Mi hermana, mi mamá y un bebé me esperan. El infante de un año, por portación de rostro, parece robado.
Nuestra partida se atrasa porque vienen a buscarme en remís barato de Ezeiza que cobra 60 pesos y hay que llamarlo tres veces hasta que nos confirman que tienen un auto disponible.

2. Mi mamá viene en remís porque el autito que se acaba de comprar está en el taller. Sí, mi madre me cuenta que la chocó un camión de manliba.

3. Por unos minutos hablando con mi madre sobre qué come mi sobrino, entiendo que mi hermana le hace arroz con leche con su leche. Cuando mi mamá se da cuenta de mi error, me aclara"no, si se destetó hace un tiempo". Me quedo más tranquila.

Buenos Aires a las 2.27 am me parece como un pueblito y siento que el piso se mueve. Tengo un jet lag considerable y estoy acampando en un colchoncito en el living de mi madre, y compartimos cocina y baño. Estoy contenta porque hay bañera y bidet en mi vida.