martes, diciembre 29, 2009

en df

algo notable de mi viaje era la constante (con)fusión entre buenos aires y df y entre "acá" y "allá".
por momentos allá no recordaba que estaba viviendo en otro lado, raro, pero justificado. el departamento tenía terraza con parrilla y ubicación con vista perfecta y nunca comimos en un restorán. no eran vacaciones para mí y para c, menos.

tuve una especie de internación con mi analista, quedé marcada y voy reaccionando de a poco.
hice algunas clases de ashtanga, fui a mi médica, vi al oculista que me atiende desde los 2 y me dijo, ahora me acuerdo de tu cara de chiquita. me dijo que mis dolores de cabeza son migrañas ocasionadas por los problemas de la vista, ningón estrés ni nada psicosomático.

en el hogar de dodó, bruno que come con ella, me preguntó si no tenía una valija para vender, le dije con cara de preocupada que no, le dije que podía comprar en cualquier negocio, me dijo que era feriado, era 25 de diciembre, le dije que al día siguiente iban a abrir casi todos los negocios, entonces me dijo me van a vender media valija entonces. No entendí mucho. En eso, con un dedo me llamó uno que tenía una delantal de cocina de plástico transparente a modo de babero gigante. me dijo te busqué toda la mañana, yo le dije sí? es que llegué ahora a la tarde. me puso la mejilla para que le diera un beso, se lo di y me dijo no te olvides que me besaste y le dije no, cómo me voy a olvidar?! c estaba a un costado, miraba sin entender.

tengo mucho para contar pero el problema es que mucho no se puede decir, es demasiado cercano, pero es muy jugoso, tendría que alterar todo, cambiar nombres, volverlo literario y ya no tendría sentido.

puedo contar que el 24 de dic me encontré con una amiga a desayunar y que la llamó su portero para decirle que su perrito se había caido del noveno piso y que estaba bañado en sangre, ningún café ni nada, llanto terrible y yo intento de contención mientras cyn manejaba hasta la casa, estábamos cerca pero obvio que nos agarró la barrera de juan b justo. yo no decía nada del tipo no te preocupes, va a estar bien, pensábamos que estaba muerto. llegamos y vemos al portero con el perro en brazos y cuando la ve a cynthia, mueve la cola a full y después cuando la ve tan mal, mete la cola entre las piernas. estaba vivo el boludo, no se había caido del balcón a la calle, había abierto una ventana del contrafrente y se había caido en un séptimo. lo subimos al auto, meó todo el adiento de atrás y lo llevamos a una guardia a la vuelta, lo revisaron y lo vieron bastante bien, después lo llevamos a un centro también a un par de cuadras donde le hicieron placas y nos pusimos unos delantales de plático pesadísimos, supongo que para evitar los rayos, y teníamos que sujetarlo, yo de las patas traseras y cyn de las delanteras. después esperar que se sequen las placas. el boludo no se hizo nada, por suerte. cyn ya había perdido una perra que se escapó por la ventana de la combi del paseador cuando circulaban por libertador.

tengo una cantidad demencial de ropa para lavar, cosas del viaje y otras que quedaron antes. lo bueno de que sea una casa, es que tengo un quilombo terible arriba y abajo está casi inmutable.

lo más difícil es guardar los papeles y que después los pueda encontrar. también me da cosa la cantidad de cosas que quiero hacer este año y siento que cada cosa que hago o haga tiene que ir en ese sentido.

ahora me gusta viajar, me gusta volar, estoy ecualizada otra vez, a dónde viajaremos no sé, pero voy a armar algo. después de todo descubrí que tengo 90.000 millas acumuladas y altas expectativas.

2 comentarios:

Luis Chaves dijo...

felices fiestas. y viajes

chusmagirl dijo...

PICANTE
INTRIGANTE